Chris creció en circunstancias humildes, aprendiendo desde temprana edad que nada se obtiene sin esfuerzo y que la estabilidad se construye a través del trabajo duro, la perseverancia y el carácter. Criado por una madre inmigrante trabajadora y un padre propietario de un pequeño negocio, vio tanto la promesa de este país como el esfuerzo diario que se necesita para labrarse un futuro aquí.
Aprendió lo que significa estirar el dinero, seguir adelante cuando las cosas se ponen difíciles y valorar la dignidad del trabajo. También vio lo rápido que el progreso puede verse amenazado cuando las familias están a un paso de quedarse atrás, y lo importante que es contar con líderes que comprendan esa realidad de primera mano. Esa experiencia vivida marcó el camino que eligió como adulto, incluida su decisión de servir en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Para Chris, el servicio, el sacrificio y el deber hacia los demás no son solo palabras que se utilizan en época de elecciones, sino principios que han guiado su vida y definen su visión del liderazgo.
El Cuerpo de Marines reforzó lo que su educación ya le había enseñado: la verdadera fuerza se gana, el verdadero liderazgo es responsable y el verdadero patriotismo consiste en servir a algo más grande que uno mismo, anteponiendo el país al partido y el bien común a la ganancia personal.